Las gotas siguen cayendo, la lluvia ahí afuera inunda las calles de Buenos Aires. Un aluvión de paraguas de colores que no pueden enfrentar el viento y que quedan amontonados en un rincón cuando el agua empieza a bajar. El agua baja, pero la inmundicia queda y se siente más que nunca, se huele en el aire y se percibe en las noches de calor sin luz, en los días de sequedad sin agua, en la bronca acumulada, en la injusticia de los que creen que pueden ganarlo todo y no dar nada.
Ojalá la lluvia sirva para que las caretas empiecen a caer, para que la gente se empiece a dar cuenta, para borrar la mugre que no deja ver, para que las sonrisas falsas no triunfen sobre la incapacidad y el cinismo, para que las imágenes de desolación se esfumen y las alcantarillas se traguen para siempre sus huellas.
*And it rained all night and washed the filfth away (Thom Yorke en The Eraser)
22.2.10
Y llovió toda la noche y arrastró la suciedad*
2.9.09
Otra época
El Mercado del Progreso en Caballito todavía permanece con su fachada original y su mampostería de hierros oxidados.
16.6.09
Pino filma Buenos Aires
Hace cien años, en países como Rusia, los políticos también eran artistas. Los que gobernaban creaban, reflexionaban, escribían crítica literaria y manifiestos sobre movimientos estéticos. Otra clase de hombre político que hoy está muy, pero muy lejos. El cruce entre el arte y la política es una de las manifestaciones más interesantes y con un poder de trascendencia que lamentablemente está menospreciado. Pino Solanas es director de cine y candidato a diputado. Filmó varios documentales denunciando las desigualdades que no paran de crecer desde que Mauricio Macri gobierna Buenos Aires.
El resto de los capítulos en el blog de Pino.
16.5.09
Liberen las plazas
Estamos enrejados. Ya no parece haber vuelta atrás. Las rejas se apoderaron de los espacios externos, kilómetros de plazas y parques cercados, cerrados de noche y “abiertos de día” sólo a través de minúsculas puertas que invitan a introducirse en el encierro. Enrejados a cielo abierto, sin escape. Sesenta jardines de la ciudad a los que les robaron el aire puro y la libertad. Vivimos esquivando vallas infranqueables, enjaulados, encerrados adentro y encerrados afuera.
7.7.08
Buenos Aires para pocos
Macri sigue haciendo de las suyas en la Ciudad. Todo lo que la oposición sabía que iba a hacer y él negaba con su falso discursito progre.
No sólo vetó la prohibición para construir torres en Caballito, avanza con la desaparición de los “sucios” cartoneros, dio de baja el programa para los niños en situación de calle sino que subió las tasas de interés en el Banco Ciudad. Un dato escandaloso que no salió en casi ningún lado.
La tasa fija, con requisitos casi imposibles, subió del 13 al 16%, y las tasas variables por créditos a 20 años crecieron del 9 al 11,97 por ciento anual. Se supone que un banco público tiene que evitar subir las tasas, pero Macri y su séquito no pueden evitar pensar en términos privados. Así, mucha menos gente va a poder acceder a una vivienda propia.
Sí, claro, va a estar bueno Buenos Aires… sólo para el pequeñísimo sector de la población que pueda pagarla.