En la contratapa de Pagina 12, Sandra Russo analiza el modelo macrista y su nueva cruzada contra trapitos y limpia vidrios. Con total sinceridad, en una charla con Nelson Castro por Radio Mitre, Macri da a entender que la solución sería “matarlos a todos”.
Qué miedo y qué tristeza da que el tipo que gobierna la ciudad de Buenos Aires tenga un discurso y un accionar tan racista y cargado de odio contra todo lo que sea clase media para abajo.
Audio de la nota de Macri con Nelson Castro.
5.4.10
Mauri III, El regreso
6.8.09
La ciudad de Macri
Se duplicó el número de los sin techo
Según datos oficiales, viven en las calles porteñas 1400 personas, mientras que en 2006 eran 700
Nota La Nación
Eliminan el sistema de hoteles para personas carecientes
Son 292 familias que recibirán un subsidio de hasta 35.000 pesos
Nota La Nación
En un año la pobreza aumentó un 37% en la Capital
Nota Perfil
Bronca y tristeza.
3.1.09
El macrismo contraataca
5.000 ASPIRANTES PARA CALZARSE LAS BOTAS PORTEÑAS
¿Qué perfil tendrá esta nueva policía?

17.11.08
Gobernar para excluir
Según una nota publicada hoy en Página/12, el macrismo presentó el proyecto de presupuesto “más antisocial y antipopular de la historia de la ciudad”. En concreto, quieren que el dinero destinado a los pobres pase sin escala a la clase media. Reducirán de vivienda, educación y desarrollo social para acrecentar los fondos destinados a iluminación, veredas y bacheo.
Parte de ese dinero saldrá de un impuesto que quieren imponer al uso de la tarjeta de crédito. Espero que alguien en la Legislatura pueda pararlo.
22.10.08
Los miserables
"Después se preguntó si era el único que había obrado mal en tal fatal historia; si no era una cosa grave que él, trabajador, careciese de trabajo; que él, laborioso, careciese de pan; si, después de cometida y confesada la falta, el castigo no había sido feroz y extremado; si no había más abuso por parte de la ley en la pena que por parte del culpado en la culpa; si el recargo de la pena no era el olvido del delito, y no producía por resultado el cambio completo de la situación, reemplazando la falta del delincuente con el exceso de la represión, transformando al culpado en víctima, y al deudor en acreedor, poniendo definitivamente el derecho de parte del mismo que lo había violado; si esta pena, complicada por recargos sucesivos por las tentativas de evasión, no concluía por ser una especie de atentado del fuerte contra el débil, un crimen de la sociedad contra el individuo; un crimen que empezaba todos los días; un crimen que se cometía continuamente.
Se preguntó si la sociedad humana podía tener el derecho de hacer sufrir igualmente a sus miembros, en un caso su imprevisión irracional, y en otro su impía previsión; y de apoderarse para siempre de un hombre entre una falta y un exceso; falta de trabajo, exceso de castigo.
Se preguntó si era justo que la sociedad tratase así precisamente a aquellos de sus miembros peor dotados en la repartición casual de los bienes y, por lo tanto, a los miserables más dignos de consideración.
Presentadas y resueltas estas cuestiones, juzgó a la sociedad y la condenó.
La condenó a su odio.
La hizo responsable de su suerte, y se dijo que no dudaría quizá en pedirle cuentas algún día. Se declaró a sí mismo que no había equilibrio entre el mal que había causado y el que había recibido; concluyendo, por fin, que su castigo no era ciertamente una injusticia, pero era seguramente una iniquidad".
Victor Hugo
